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lunes, 18 de abril de 2011

Sabado de Ramos en San Félix









































Salió el sol y salieron las palmas, los trajes nuevos y decenas, los protagonistas del Domingo de Ramos en. La jornada de ayer, se celebró, como viene siendo habitual con bendición de los ramos en el interior del templo de San Félix, en Tineo.





Estos actos en San Félix a diferencia de otros años se celebró de sábado, la misa solemne en el templo, a las once y media de la mañana. No hubo tanta afluencia de fieles como otras ocasiones, ya que, este mismo día tenía lugar la Excursión a Covadonga organizada por la Comisión de Fiestas Santa Marina de Eiros.


A diferencia de otros domingos se contó con varios niños, así como, otros vecinos que normalmente no residen en la zona.

miércoles, 28 de abril de 2010

Celebración del tradicional Domingo de Ramos



































































































































El día 28 de marzo se celebró el tradicional domingo de ramos a las 11:30 horas en la iglesia de San Félix.
Como dice el refrán «El que no estrena en Ramos es que su madre no tiene manos», y así fue la mayoría de los parroquianos estaban de estrena.
Sean de palma o de laurel, no se concibe la celebración del Domingo de Ramos sin las iglesias abarrotadas de ramos que luego, una vez benditos, presiden una estancia de la casa, una propiedad rústica o incluso el salpicadero de algún automóvil.
Hacia media mañana se alzaron las palmas y ramos de laurel para recibir la bendición de Don Mauricio.
El párroco, recordó, durante la bendición, el pasaje bíblico del Evangelio según San Lucas, en el que se relata el encargo de Jesús a dos de sus discípulos de ir a por un «borrico atado, sobre el que nadie ha montado todavía». Les ordenó: «Soltadlo y traedlo. Y si alguien os pregunta por qué lo hacéis, le decís que el Señor lo necesita y que en seguida lo devolverá». Y así hicieron. Jesús fue recibido con alabanzas y su entrada a Jerusalén simboliza la llegada victoriosa del reino de los cielos.